OSTEOPOROSIS

La osteoporosis es una disminución de la masa ósea y de su resistencia mecánica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Hay dos tipos de osteoporosis:

Tipo I relacionada con la deficiencia de estrógenos. Ocurre entre los 50 y los 70 años de edad y puede llevar a fracturas y aplastamientos de la columna.

OSTEOPOROSIS

Tipo II Ocurre a partir de los 70 años de edad y se asocia a fracturas de cadera y columna.

La menopausia es la principal causa de osteoporosis en las mujeres, debido a disminución de los niveles de estrógenos. La pérdida de estrógenos por la menopausia fisiológica o por la extirpación quirúrgica de los ovarios, ocasiona una rápida pérdida de hueso.

la osteoporosis se produce principalmente perdida natural de la masa ósea que comienza al alcanzar el valor máximo, alrededor de un 0.5% por año durante el resto de vida. Se ha considerado que la disminución de la deposición ósea era el factor principal de desequilibrio que conduce a la osteoporosis, los datos recientes sugieren que la resorción ósea, puede ser el factor más importante, por no decir el único. Aunque los huesos estén delgados y porosos y exista muy poco hueso, el existente está bien calcificado y su apariencia microscópica es normal.

Los factores que pueden incrementar la probabilidad de que exista un desarrollo de osteoporosis en el cuerpo son:

  • Herencia caucásica (gente blanca) o asiática. Las mujeres de estas razas, tienen una menor masa ósea que los hombres.
  • Constitución delgada, con huesos pequeños
  • Antecedentes de fracturas o alteraciones posturales en familiares de edad avanzada, especialmente si son mujeres.
  • Deficiencia de estrógenos en mujeres que experimentan una menopausia antes de los 45 años, ya sea naturalmente o como resultado de extirpación quirúrgica de ovarios, lo que ocasiona una rápida pérdida de hueso.
  • Deficiencia de estrógenos como resultado de amenorrea (ausencia anormal de la menstruación, no relacionado con la menopausia).
  • Edad avanzada
  • Dieta baja en calcio.
  • Estilo de vida sedentaria, con poco o nada de ejercicio.
  • Tabaquismo.
  • Uso excesivo del alcohol
  • Uso prolongado de algún medicamento, incluyendo hormonas tiroides (muchas pastillas o cápsulas misteriosas para bajar de peso las contienen), glucorticoides (derivados de la cortisona) usados para tratar condiciones como el asma, artritis y algunos cánceres; y medicamentos anticonvulsivos (que también se usan para tratar otras enfermedades, como el Epamín o el Fenidantoín).

Los comentarios están cerrados